Comparador de créditos
Pon dos créditos lado a lado —consumo vs avance en efectivo, banco A vs banco B, 24 vs 36 cuotas— y descubre cuál te conviene: cuota mensual, total a pagar, intereses y CAE, al instante.
Revisado y actualizado: julio de 2026 · cifras contrastadas con la CMF y el SERNAC
Costo total, lado a lado
Cuánto sale de tu bolsillo en total con cada crédito (cuotas + seguros + gastos), con tus datos de arriba. La barra más corta es la alternativa más barata.
La diferencia entre ambas barras es lo que ahorras eligiendo la opción más conveniente.
Cuota por cada $1.000.000 según tasa y plazo
Para dimensionar rápido cualquier cotización: la cuota mensual de un millón de pesos según la tasa mensual y el número de cuotas (sin seguros ni gastos). Multiplica por los millones de tu crédito.
Resumen
Cotizar un crédito en un solo lugar es dejar plata sobre la mesa: entre bancos, cajas, cooperativas y la propia tarjeta, las condiciones para un mismo monto pueden variar muchísimo. El problema es que las ofertas rara vez son directamente comparables a simple vista — una tiene mejor tasa, otra menor cuota, otra menos comisiones — y ahí es donde la mayoría decide "a ojo".
Este comparador de créditos para Chile resuelve exactamente eso: pones las condiciones de dos ofertas —monto, plazo, tasa mensual, seguros y gastos— y te muestra lado a lado la cuota mensual, el total a pagar, los intereses y el CAE estimado de cada una, con un veredicto claro de cuál conviene y cuánto ahorras. Sirve para comparar un crédito de consumo contra un avance en efectivo, dos bancos entre sí, o la misma oferta a distinto plazo.
Qué mirar al comparar dos créditos
Hay tres números que cuentan la historia completa de un crédito, y conviene mirarlos juntos:
- La cuota mensual: lo que pagarás mes a mes. Define si el crédito cabe en tu presupuesto, pero no dice cuál es más barato. Es el número más visible y, por lo mismo, el más usado para vender.
- El costo total: la suma de todas las cuotas más seguros y gastos. Es la plata que realmente sale de tu bolsillo de principio a fin, y la diferencia entre dos ofertas puede ser de cientos de miles de pesos.
- El CAE: el costo del crédito expresado como porcentaje anual, incluyendo intereses, comisiones y seguros. Es el número diseñado, por ley, para comparar ofertas entre sí.
La regla práctica: usa la cuota para saber si puedes pagarlo, el costo total para saber cuánto te cuesta de verdad, y el CAE para comparar ofertas equivalentes. El comparador de arriba te entrega los tres de una vez para cada crédito.
Un matiz que confunde en las cotizaciones: la cuota que pagarás no siempre es la "cuota" destacada. Muchas ofertas muestran la cuota base (capital más intereses) y agregan los seguros aparte, así que el débito real mensual es mayor. Este comparador suma los seguros a la cuota que te muestra, para que compares el número que de verdad saldrá de tu cuenta — y ese es también el número que deberías contrastar con tu presupuesto: como regla general, la suma de todas tus cuotas no debiera pasar del 25%–30% de tu ingreso líquido.
El CAE: tu mejor aliado para comparar
La Carga Anual Equivalente (CAE) existe precisamente porque comparar créditos "a mano" es difícil. Es un indicador, expresado en porcentaje, que resume todo el costo del crédito en base anual: no solo la tasa de interés, sino también las comisiones, los gastos y los seguros asociados. Desde la Ley 20.555 (el "Sernac Financiero", vigente desde 2012), toda cotización y todo contrato de crédito en Chile debe informar la CAE, y la institución no puede modificarla después de contratado el producto.
Su regla de oro: entre créditos del mismo tipo, por el mismo monto y al mismo plazo, el de menor CAE es el más barato. Punto. No importa cómo se reparta el costo entre tasa, comisión o seguros: la CAE ya lo suma todo.
Tampoco confundas la CAE con la tasa de interés: la tasa es solo uno de los ingredientes, mientras la CAE es la receta completa. Por eso una oferta puede presumir "tasa preferencial" y aun así tener una CAE mayor que la competencia, si carga la diferencia en comisiones o seguros. Cuando una institución destaque su tasa, tu respuesta debe ser siempre la misma: "¿y cuál es la CAE?".
¿Y cuando los plazos son distintos? Ahí la CAE sola no basta, porque compara el costo "por año" y no cuántos años estarás pagando. Un crédito a 36 meses puede tener menor CAE que uno a 24 y aun así costarte más en total, simplemente porque pagas intereses durante más tiempo. En esos casos, mira la CAE junto con el costo total — exactamente lo que muestra esta herramienta.
La trampa de la cuota baja
Es la táctica más vieja del crédito: ofrecerte una cuota más chica alargando el plazo. La cuota baja se siente cómoda, pero cada mes extra es un mes más pagando intereses sobre el saldo. El resultado casi siempre es el mismo: cuota menor, costo total mayor.
Eso no significa que alargar el plazo sea siempre un error. Si la cuota corta te deja sin holgura y te obligaría a endeudarte de nuevo (o a pagar con tarjeta el resto del mes), un plazo mayor puede ser la decisión correcta a sabiendas de su costo. Lo importante es decidir viendo el número completo: cuánto más pagarás en total a cambio de esa cuota más cómoda. El comparador te muestra esa diferencia en pesos, para que el "cuánto más" deje de ser una sorpresa.
Una buena práctica es cuidar que tu carga financiera total (todas tus cuotas sumadas) no supere el 25%–30% de tu ingreso líquido. Puedes revisarlo con la calculadora de capacidad de endeudamiento.
Consumo vs avance en efectivo: el clásico
Una de las comparaciones más útiles de esta herramienta es la de un crédito de consumo contra un avance en efectivo de la tarjeta de crédito. Ambos te entregan plata inmediata en cuotas, pero funcionan distinto: el avance es más rápido de obtener (unos clics en la app), mientras que el crédito de consumo requiere evaluación — y esa comodidad suele cobrarse: los avances tienden a tener tasas más altas que un crédito de consumo equivalente, además de comisiones de giro.
La forma correcta de decidir no es la comodidad, sino los números: pide la cotización de ambos (monto, cuotas, tasa, costos), ponlos en el comparador y mira la cuota, el total y el CAE lado a lado. Para entender a fondo las diferencias entre ambos productos, tenemos una guía completa de crédito de consumo vs avance en efectivo.
Ejemplo práctico
Supón que necesitas $5.000.000 y tienes dos ofertas sobre la mesa: el crédito A a 24 cuotas con tasa 1,8% mensual, y el crédito B a 36 cuotas con tasa 1,5% mensual (sin seguros ni gastos, para simplificar):
| Concepto | Crédito A (24 × 1,8%) | Crédito B (36 × 1,5%) |
|---|---|---|
| Cuota mensual | $258.404 | $180.762 |
| Total a pagar | $6.201.700 | $6.507.431 |
| Intereses | $1.201.700 | $1.507.431 |
| CAE estimado | ≈ 23,9% | ≈ 19,6% |
Mira la paradoja: el crédito B tiene mejor tasa, menor CAE y cuota más cómoda... y aun así cuesta $305.731 más en total, porque pagas 12 meses adicionales de intereses. Si tu presupuesto soporta la cuota de $258.404, el crédito A te ahorra esos trescientos mil pesos. Si no la soporta, el B es un buen crédito — pero ahora sabes exactamente qué precio tiene esa comodidad. Esa es la decisión informada que este comparador te permite tomar en segundos.
Cómo leer la cotización: dónde están los números
Para alimentar el comparador necesitas cuatro datos de cada oferta, y todos deben venir en la cotización formal (la ley obliga a entregarlos). Así los ubicas:
- El monto y el plazo aparecen siempre destacados: cuánto pides y en cuántas cuotas. Ojo con la diferencia entre el monto solicitado y el monto líquido que efectivamente te depositan — si te descuentan gastos al inicio, esa diferencia va en el campo "gastos iniciales" del comparador.
- La tasa de interés suele venir expresada mensual en los créditos de consumo. Si la cotización trae solo la tasa anual, divídela por 12 como aproximación razonable para este cálculo.
- Los seguros (desgravamen, cesantía, etc.) aparecen como un cargo mensual o sumados a la cuota. Si la cotización muestra "cuota base" y "cuota total", la diferencia entre ambas son los seguros mensuales.
- Los gastos iniciales agrupan comisiones de otorgamiento, gastos notariales y el impuesto de timbres y estampillas — un impuesto legal que grava las operaciones de crédito (con tope de 0,8% del monto) y que suele descontarse del desembolso.
Con esos cuatro datos por oferta, el comparador reconstruye la cuota, el costo total y la CAE. Un buen control de calidad: si la CAE que estima esta herramienta difiere mucho de la CAE impresa en la cotización, es señal de que hay costos que no ubicaste — pregunta por ellos antes de firmar.
Refinanciar o cambiarte: compara tu crédito actual
El comparador no sirve solo para créditos nuevos. Otro uso potente es poner tu crédito actual contra una oferta de refinanciamiento: en el crédito A ingresas lo que te queda (el saldo como "monto", las cuotas restantes como plazo y tu tasa actual), y en el B la oferta nueva por ese mismo saldo. Si el costo total del B —incluyendo sus gastos iniciales y una eventual comisión de prepago del crédito viejo, que puedes sumar en "gastos"— es menor, el cambio conviene en números.
Desde 2020, además, la Ley 21.236 de Portabilidad Financiera facilita justamente esto: puedes pedir a una institución que "se lleve" tus productos financieros (créditos incluidos) con un proceso simplificado, donde el banco nuevo se encarga de cerrar el crédito antiguo. La portabilidad convirtió el cambio de banco en un trámite razonable, así que la única pregunta que queda es la que responde esta herramienta: ¿la oferta nueva es realmente más barata?
Dos consejos para esa comparación. Primero, compara sobre el mismo saldo y plazo restante: si el refinanciamiento alarga el plazo, la cuota bajará casi siempre, pero recuerda la trampa de la cuota baja — mira el costo total. Segundo, pregunta por la comisión de prepago de tu crédito vigente (habitualmente hasta 1 mes de intereses sobre el saldo en operaciones no reajustables): es parte del costo real de cambiarte y va en los gastos iniciales del crédito B.
Antes de firmar: tu checklist
Con el comparador ya sabes cuál oferta gana en el papel. Antes de firmar, cierra el círculo con estos pasos:
- Pide la CAE oficial por escrito. Toda cotización debe incluirla (Ley 20.555) y no puede cambiar tras la firma. Compárala con la estimación de esta herramienta: si difiere mucho, hay costos que no te han detallado.
- Pregunta por el Costo Total del Crédito (CTC). También es obligatorio informarlo y debe cuadrar con la suma de cuotas y cargos.
- Revisa los seguros: el de desgravamen suele venir incluido; otros son voluntarios y puedes rechazarlos o cotizarlos aparte.
- Cotiza en al menos 2–3 instituciones. El SERNAC mantiene un comparador con ofertas reales de bancos, cajas y cooperativas que sirve como punto de partida.
- Considera el prepago: si crees que podrás pagar antes, pregunta por la comisión de prepago; amortizar anticipadamente puede ahorrarte buena parte de los intereses (puedes simularlo con la calculadora de amortización anticipada).
Errores comunes
- Comparar solo la cuota: la cuota baja suele esconder un plazo largo y un total mayor. Compara siempre cuota Y costo total.
- Comparar solo la tasa: la tasa no incluye comisiones ni seguros. Para eso existe la CAE, que lo agrupa todo.
- Usar la CAE con plazos distintos como único criterio: la CAE compara el costo anual; con plazos diferentes, el de menor CAE puede igualmente costar más en total.
- Olvidar los gastos iniciales: comisiones e impuestos por una vez también son costo del crédito; inclúyelos en la comparación.
- Aceptar el avance en efectivo "porque es un clic": esa inmediatez suele tener la tasa más cara. Cotiza el equivalente en crédito de consumo antes de decidir.
- No pedir la cotización formal: sin la CAE y el CTC por escrito no hay comparación seria. Es tu derecho como consumidor financiero.
En definitiva, comparar dos créditos bien toma cinco minutos y puede ahorrarte cientos de miles de pesos. Usa el comparador de arriba con tus cotizaciones reales, mira los tres números —cuota, total y CAE— y firma sabiendo exactamente qué estás eligiendo.
Dudas sobre comparar créditos.
Si ambos créditos son por el mismo monto y el mismo plazo, el más conveniente es el de menor CAE (o menor costo total, que es equivalente en ese caso). Si los plazos difieren, compara el costo total a pagar y también la cuota: un plazo más largo suele dar una cuota más cómoda, pero un total pagado mayor. Este comparador te muestra ambas cosas lado a lado.
La Carga Anual Equivalente (CAE) es un porcentaje que resume el costo total anual de un crédito, incluyendo intereses, comisiones y seguros asociados. Es obligatorio informarla por la Ley 20.555 (Sernac Financiero) en toda cotización y contrato. Su gracia es que permite comparar ofertas: entre créditos del mismo tipo, monto y plazo, el de menor CAE es el más barato.
No. La tasa no incluye comisiones, gastos operacionales ni seguros, que pueden cambiar el ranking entre dos ofertas. Por eso existe el CAE, que agrupa todos los costos. Dos créditos con la misma tasa pueden tener costos totales muy distintos si uno cobra más seguros o comisiones.
Porque la cuota baja suele lograrse alargando el plazo, y a más meses pagando intereses, mayor es el total desembolsado. Un crédito a 36 cuotas casi siempre tiene cuota menor que uno a 24, pero termina costando más en total. Por eso conviene mirar la cuota (según tu presupuesto) y el costo total (lo que realmente pagas) al mismo tiempo.
Sí, y es uno de los usos típicos de esta herramienta. El avance en efectivo de la tarjeta suele tener tasas más altas que un crédito de consumo tradicional. Ingresa las condiciones de cada uno (monto, plazo, tasa y costos) y compara la cuota, el total y el CAE para ver cuál te sale más barato.
La suma de todas las cuotas (capital más intereses), más los seguros mensuales y los gastos iniciales (comisiones, impuestos u otros cobros por una vez) que ingreses. Es el dinero total que sale de tu bolsillo durante la vida del crédito.
Es una estimación calculada con el mismo método financiero (la tasa que iguala lo recibido con los pagos), usando los datos que tú ingresas. La CAE oficial de cada oferta debe entregártela la institución en la cotización, y no puede cambiar después de contratado. Usa la nuestra para comparar escenarios y la oficial para confirmar antes de firmar.
El SERNAC dispone de un comparador de créditos de consumo con ofertas reales de bancos, cajas y cooperativas, y la CMF publica información de tasas. Esta calculadora te sirve para entender y comparar cualquier cotización que ya tengas en la mano, incluyendo combinaciones que esos comparadores no cubren.
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Fuentes y más información
Última actualización: julio de 2026. Los resultados son estimaciones con cuota fija (sistema francés) a partir de los datos que ingresas; la CAE y el costo total oficiales de cada oferta deben informártelos las instituciones (Ley 20.555). Contenido educativo, no constituye asesoría financiera.