Calculadora de capacidad hipotecaria
Descubre cuánto crédito hipotecario y qué precio de propiedad puedes pagar en Chile según tu renta. Es el cálculo inverso al dividendo: a partir de tu renta líquida, la tasa, el plazo y tu pie estimamos el monto máximo de crédito y el valor de la propiedad que estaría a tu alcance.
Capacidad según el plazo
Cuánto crédito y qué precio de propiedad puedes pagar a distintos plazos, usando tu renta y tu tasa actuales. Alargar el plazo aumenta el crédito al que accedes con la misma renta, pero también los intereses totales. Cambia los valores arriba y la tabla se actualiza.
Capacidad según la carga financiera
Cómo cambia tu capacidad si destinas un porcentaje mayor o menor de tu renta al dividendo, con tu plazo y tasa actuales. Subir la carga aumenta el crédito disponible, pero también el riesgo de quedar ajustado ante imprevistos.
Resumen
La capacidad hipotecaria es el monto máximo de crédito que puedes pagar para comprar una vivienda, dado tu nivel de ingresos. Conocerla antes de salir a buscar propiedad te evita enamorarte de un departamento fuera de tu alcance y te permite negociar con el banco sabiendo qué cifras son realistas. Es, en esencia, el cálculo inverso al del dividendo: en lugar de partir del monto del crédito para obtener la cuota, partimos de la cuota que tu renta puede sostener para obtener el monto.
Esta calculadora de capacidad hipotecaria para Chile estima, en pesos chilenos, cuánto crédito y qué precio de propiedad podrías pagar a partir de tu renta líquida mensual, la tasa de interés, el plazo del crédito y tu pie disponible. También te muestra el dividendo máximo que estarías asumiendo y el pie que necesitarías para cerrar la compra.
Qué es la capacidad hipotecaria
La capacidad hipotecaria —también llamada capacidad de pago o capacidad de endeudamiento hipotecario— responde a una pregunta concreta: ¿cuánto me prestaría el banco para comprar una vivienda?. No depende de cuánto quieras gastar, sino de cuánto puedes pagar de forma sostenible cada mes sin comprometer tu presupuesto.
El punto de partida es tu renta líquida (lo que efectivamente recibes en mano, después de descuentos). De esa renta, solo una fracción puede destinarse al dividendo: la llamada carga financiera. A partir de ese dividendo máximo y de las condiciones del crédito —tasa y plazo— se despeja el monto de crédito que puedes pagar. Finalmente, sumando tu pie y considerando que el banco financia solo una parte del valor, se obtiene el precio máximo de la propiedad que estaría a tu alcance.
Conviene no confundir tres conceptos: el monto del crédito es lo que el banco te presta; el pie es lo que aportas tú al contado; y el precio de la propiedad es la suma de ambos. Tu capacidad hipotecaria limita el crédito, pero el precio que puedes pagar depende también de cuánto pie tengas ahorrado.
La carga financiera y la regla del 25%
La carga financiera es la proporción de tu ingreso líquido mensual que se va en pagar deudas. En el caso hipotecario, es el peso que el dividendo tendrá sobre tu renta. La regla práctica más difundida en Chile es que el dividendo no debería superar entre el 25% y el 30% de tu renta líquida:
- 25% es el límite prudente y el que muchos bancos usan como referencia para aprobar. Deja holgura para imprevistos, ahorro y gastos del hogar.
- 30% es un máximo razonable. Por encima de ese nivel, cualquier gasto inesperado —una enfermedad, la pérdida de un ingreso, una reparación— puede volver la cuota insostenible.
Esta calculadora usa un 25% por defecto, pero puedes ajustarlo en los parámetros avanzados. Es importante recordar que la carga financiera que mira el banco es la total: si ya tienes un crédito de consumo, la cuota del auto o deuda de tarjetas, esos pagos se suman al dividendo. Por eso la calculadora resta tus otras deudas mensuales del dividendo máximo: a mayor deuda previa, menor capacidad hipotecaria.
Cómo se calcula la capacidad hipotecaria
El cálculo tiene tres pasos. Primero, el dividendo máximo que tu renta puede sostener:
Dividendo máximo = renta líquida × (carga% / 100) − otras deudas
Segundo, se despeja el monto máximo del crédito de la fórmula de amortización francesa, que es la misma que se usa para calcular el dividendo, pero al revés:
M = dividendo × (1 − (1 + i)−n) / i
Donde:
- M es el monto máximo del crédito que puedes pagar.
- i es la tasa de interés mensual: la tasa anual dividida en 12 y en 100. Una tasa anual del 4,5% equivale a una mensual de 0,375% (0,00375).
- n es el número total de cuotas: los años del crédito multiplicados por 12. Un plazo de 25 años son 300 cuotas.
Tercero, el precio máximo de la propiedad. Lo natural sería sumar el crédito y el pie: precio = M + pie. Pero hay un límite adicional: si el banco financia como máximo el 80% del valor, tu pie debe alcanzar para cubrir el 20% restante. Por eso el precio máximo es el menor entre M + pie y pie / (pie% / 100). Si tu pie es bajo en relación con el crédito, ese segundo término manda: no podrás comprar tan caro como el crédito permitiría, porque te faltaría pie.
Cómo influyen la renta, la tasa y el plazo
Tres variables mueven tu capacidad hipotecaria, y entender cada una te ayuda a planificar:
- La renta: es el factor más directo. A mayor renta líquida, mayor dividendo puedes sostener y, por lo tanto, mayor crédito. Sumar las rentas de quienes postulan juntos (cónyuge, conviviente, codeudor) aumenta la capacidad, aunque compromete a todos al pago.
- La tasa de interés: a mayor tasa, cada peso de dividendo "compra" menos crédito, porque más parte de la cuota se va en intereses. Por eso, en períodos de tasas altas, una misma renta da acceso a un crédito más pequeño. Conviene cotizar en varios bancos: unas décimas de tasa cambian la cifra de forma apreciable.
- El plazo: alargar el plazo reduce el dividendo de cada peso prestado, así que con la misma renta puedes acceder a más crédito. El costo es que pagarás intereses durante más años, encareciendo el crédito en total. La capacidad sube con el plazo, pero con rendimientos decrecientes: pasar de 25 a 30 años aporta mucho menos que pasar de 10 a 15.
La recomendación práctica es no maximizar a ciegas: elegir el crédito más grande posible, al plazo más largo y con la carga al 30%, te deja sin colchón. Es más sano apuntar a una cuota que puedas pagar con holgura incluso si tu situación empeora.
El pie y el 80% de financiamiento
En Chile, los bancos no financian el 100% del valor de la propiedad: lo habitual es que financien hasta el 80%, exigiendo un pie de al menos el 20%. Existen excepciones —algunos productos llegan al 90% para ciertos perfiles, y otros piden más pie para montos altos o segunda vivienda—, pero el 80% es la referencia estándar.
Esto tiene una consecuencia clave para tu capacidad: el precio que puedes pagar no depende solo del crédito al que accedes, sino también de cuánto pie tengas. Si tu capacidad de crédito es alta pero tu pie es pequeño, el pie se vuelve el cuello de botella, porque no alcanza para cubrir el 20% que el banco no financia. Por eso esta calculadora muestra tanto el precio máximo como el pie requerido para ese precio: si el pie requerido supera tu pie disponible, sabrás que necesitas ahorrar más o apuntar a una propiedad más económica.
Un pie mayor, además de permitir comprar más caro, suele dar acceso a mejores tasas, porque el banco asume menos riesgo. Reunir un pie sólido es una de las palancas más efectivas para mejorar tu posición.
Qué miran los bancos además de la renta
La capacidad que entrega esta calculadora es una estimación: la oferta real del banco surge de una evaluación más completa de tu perfil. Entre los factores que pesan están:
- Comportamiento de pago: tu historial en informes comerciales como DICOM o el Boletín Comercial. Deudas impagas o morosidades reducen o bloquean la aprobación.
- Antigüedad e historial laboral: los bancos valoran la estabilidad. Un contrato indefinido con varios meses o años de antigüedad inspira más confianza que un trabajo reciente o ingresos variables.
- Tipo de ingreso: rentas fijas y formales se evalúan distinto que honorarios o ingresos variables, para los que suelen pedir promedios de varios meses o años.
- Ahorro y pie: un pie mayor y un historial de ahorro consistente mejoran las condiciones.
- Tasación de la propiedad: el banco financia un porcentaje del menor valor entre el precio de compra y la tasación. Si la tasación es más baja que el precio, deberás aportar más pie.
Mantener un buen historial, reducir otras deudas antes de postular y reunir un pie sólido son acciones concretas que aumentan tanto el monto que te prestarán como la calidad de la tasa que te ofrecerán.
Ejemplo práctico
Supongamos un hogar con una renta líquida de $2.500.000, sin otras deudas, que postula a un crédito a una tasa anual del 4,5% en un plazo de 25 años (300 cuotas), destinando un 25% de la renta al dividendo y con un pie disponible de $20.000.000:
| Concepto | Monto |
|---|---|
| Renta líquida del hogar | $2.500.000 |
| Dividendo máximo (25%) | $625.000 |
| Crédito máximo que puedes pagar | ≈ $112.430.000 |
| Precio máximo de propiedad (con tu pie) | ≈ $100.000.000 |
| Pie requerido para ese precio (20%) | $20.000.000 |
El crédito al que esa renta da acceso supera los $112 millones, pero el precio de propiedad queda limitado por el pie: con $20 millones de pie y un financiamiento del 80%, la propiedad más cara alcanzable ronda los $100 millones (porque ese pie es el 20% de $100 millones). Si esa familia ahorrara más pie, podría acercarse al tope de crédito; si bajara la tasa o alargara el plazo, el crédito máximo subiría. Cambia los valores en la calculadora para ver tu propio escenario.
Errores y dudas comunes
- Calcular sobre la renta bruta: la capacidad se mide sobre la renta líquida, no la imponible ni la bruta. Usar la cifra equivocada infla el resultado.
- Olvidar las otras deudas: el banco mira tu carga financiera total. Si no descuentas tus créditos vigentes, sobrestimarás cuánto te prestarán.
- Estirar la carga al máximo: apuntar al 30% o más no deja margen para imprevistos. Una cuota cómoda hoy puede asfixiarte mañana.
- Pensar que el crédito define el precio: aunque tu capacidad de crédito sea alta, el pie limita cuánto puedes comprar si no alcanza para el 20% que el banco no financia.
- Confiar en una sola cotización: la tasa cambia entre bancos y en el tiempo. Cotizar varias ofertas puede mejorar tu capacidad de forma notable.
- No considerar los gastos de la compra: tasación, notaría, Conservador e impuesto al mutuo se pagan aparte del pie. Conviene presupuestarlos antes de comprometer todo el ahorro.
En definitiva, estimar tu capacidad hipotecaria con criterio —renta líquida, carga prudente, otras deudas descontadas y un pie realista— te da una cifra confiable para buscar propiedad y negociar con el banco. Usa la calculadora para probar plazos, tasas y niveles de carga antes de decidir.
Crédito posible según el plazo
Cada barra es el crédito máximo que tu renta puede pagar a distintos plazos, con tu tasa y carga financiera actuales. A mayor plazo, mayor crédito disponible, pero con rendimientos decrecientes y más intereses a lo largo de la vida del crédito.
Crédito estimado con amortización francesa a partir del dividendo máximo (renta × carga − otras deudas). El eje X muestra el plazo en años.
Dudas sobre la capacidad hipotecaria.
La capacidad hipotecaria es el monto máximo de crédito que un banco está dispuesto a prestarte para comprar una vivienda, según tu capacidad de pago. Se determina a partir de cuánto de tu renta líquida puedes destinar al dividendo cada mes (la llamada carga financiera), el plazo del crédito y la tasa de interés. A partir de ese dividendo máximo se calcula el monto de crédito que puedes pagar y, sumando tu pie, el precio máximo de la propiedad que podrías comprar.
La carga financiera es la proporción de tu ingreso líquido mensual que se destina a pagar deudas, incluido el dividendo. Como referencia prudente, los bancos en Chile suelen recomendar que el dividendo no supere entre el 25% y el 30% de tu renta líquida. Esta calculadora usa un 25% por defecto, que deja holgura para imprevistos; puedes subirlo hasta un 30% en los parámetros avanzados, pero pasar de ahí vuelve la cuota difícil de sostener.
Primero se obtiene el dividendo máximo: renta líquida × porcentaje de carga financiera, menos tus otras deudas mensuales. Luego se despeja el monto del crédito de la fórmula de amortización francesa: M = dividendo × (1 − (1 + i)^−n) / i, donde i es la tasa mensual (la anual dividida en 12 y en 100) y n es el número de cuotas (años × 12). Es el cálculo inverso al de un dividendo: en vez de partir del monto, partimos de la cuota que puedes pagar.
Porque los bancos miran tu carga financiera total, no solo el futuro dividendo. Si ya pagas un crédito de consumo, la cuota del auto o la tarjeta, esos montos reducen lo que te queda disponible para el dividendo hipotecario. Por eso se descuentan del límite: a mayor deuda previa, menor capacidad hipotecaria. Reducir o cerrar deudas antes de postular suele aumentar de forma notable el crédito al que puedes acceder.
En Chile los bancos suelen financiar hasta el 80% del valor de la propiedad, por lo que normalmente necesitas un pie de al menos el 20%. Hay excepciones con más o menos financiamiento según el banco, el monto y tu perfil. Por eso el precio máximo de la propiedad que puedes comprar no depende solo del crédito: también está limitado por tu pie, porque ese pie debe alcanzar para cubrir el porcentaje que el banco no financia.
Puede ser la suma de las rentas líquidas de todas las personas que postulan juntas al crédito. Muchos bancos permiten sumar ingresos de cónyuges o convivientes civiles, e incluso de un tercero como aval o codeudor. Sumar rentas aumenta la capacidad hipotecaria, pero todos los titulares quedan obligados al pago. Ingresa aquí la renta líquida total del hogar que efectivamente respaldará el crédito.
Además de tu renta y tu carga financiera, los bancos revisan tu comportamiento de pago (informes como DICOM o el Boletín Comercial), tu antigüedad e historial laboral, el tipo de contrato, tu ahorro acumulado y el pie disponible, y la tasación de la propiedad. La capacidad que entrega esta calculadora es una estimación referencial: la oferta final del banco dependerá de la evaluación completa de tu perfil.
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Cuánto crédito hipotecario puedes obtener en Chile 2026: capacidad de pago, el dividendo máximo (25% del ingreso), el pie y la carga financiera.
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Cuánto ingreso necesitas para comprar una casa en Chile 2026: la regla del dividendo ≤ 25% del sueldo, el pie y ejemplos según el valor de la propiedad.
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Cuánto puedes endeudarte según tu sueldo en Chile 2026: la regla de la carga financiera (25%-35% del ingreso), cómo calcularla y ejemplos.
Fuentes y más información
Última actualización: junio de 2026. Estimación con fines educativos; la capacidad real depende de la evaluación crediticia, la tasación de la propiedad y las condiciones exactas de tu banco. El resultado es referencial y no constituye asesoría financiera. Consulta condiciones en la CMF o con tu banco.