Calculadora de rentabilidad de inversión

Calcula la rentabilidad de tu inversión en pesos chilenos (CLP): ingresa el capital invertido, el valor final y el plazo, y obtén al instante tu ROI total, la rentabilidad anualizada (CAGR) y la rentabilidad real descontando la inflación.

Parámetros avanzados (opcional)

Cálculo de rentabilidad sobre el capital invertido. El ROI no considera el riesgo ni los flujos intermedios. Contenido informativo, no asesoría financiera.

ROI totalEn vivo
rentabilidad total sobre lo invertido
Ganancia neta
Rentabilidad anualizada (CAGR)
Rentabilidad real (con inflación)
Multiplicador (final ÷ invertido)
Comparativa

ROI total vs anualizado vs real

Tres formas de mirar la misma inversión. El ROI total acumula toda la ganancia; el anualizado (CAGR) la reparte por año para comparar con otros instrumentos; el real descuenta la inflación. Se actualiza con tus datos.

Detalle

Evolución estimada año a año

Cómo habría crecido tu capital si la rentabilidad anualizada (CAGR) se hubiera repetido cada año de forma constante. Es una estimación: en la práctica la rentabilidad varía año a año.

Visualización

Inicial vs final

Tu capital invertido y el valor final de la inversión. La parte azul de la segunda barra es la ganancia que obtuviste sobre lo invertido.

Capital invertido Ganancia

Comparación entre lo que pusiste y lo que tienes al final. La ganancia es la diferencia entre ambos. Cálculo referencial.

Resumen

La rentabilidad de una inversión mide cuánto ganaste en relación con lo que pusiste. La forma más conocida de medirla es el ROI (del inglés Return On Investment, retorno de la inversión): un porcentaje que te dice cuánto creció tu dinero. Esta página funciona como calculadora de ROI y como calculadora de rentabilidad anualizada: estima, en pesos chilenos, tu ganancia neta, tu ROI total, tu rentabilidad anualizada (CAGR) y tu rentabilidad real descontando la inflación.

Conocer estas tres cifras es clave para tomar buenas decisiones: el ROI total te muestra el resultado acumulado, el CAGR te permite comparar inversiones de distinta duración de forma justa, y la rentabilidad real te dice cuánto creció de verdad tu poder de compra. Con los parámetros avanzados puedes además descontar tus aportes adicionales e incorporar el impuesto a la ganancia para una cifra más realista.

Qué es el ROI

El ROI es la métrica más simple y popular para evaluar una inversión. Responde a una pregunta directa: ¿cuánto gané por cada peso que invertí? Se calcula así:

ROI total = Valor final − Capital invertido Capital invertido × 100

Por ejemplo, si invertiste $1.000.000 y al final tienes $1.500.000, tu ganancia neta es de $500.000 y tu ROI total es 500.000 ÷ 1.000.000 × 100 = 50%. Otra cifra útil es el multiplicador (valor final ÷ capital invertido): en este caso 1,5x, es decir, tu dinero se multiplicó por 1,5.

El ROI tiene una gran virtud: es muy fácil de entender y de comunicar. Pero esa simplicidad también esconde una trampa importante, porque por sí solo no considera el tiempo. Por eso conviene acompañarlo siempre de la rentabilidad anualizada.

ROI total vs rentabilidad anualizada

Imagina dos inversiones que ganaron un 50% de ROI total. La primera lo logró en 1 año; la segunda, en 5 años. ¿Son igual de buenas? Para nada: la primera fue muchísimo mejor, porque consiguió el mismo resultado en una quinta parte del tiempo. El ROI total, al no mirar el plazo, las trata como iguales y por eso engaña.

La solución es la rentabilidad anualizada o CAGR (tasa de crecimiento anual compuesta). Reparte la ganancia total entre los años de forma compuesta, asumiendo que cada año rindió lo mismo. La fórmula es:

CAGR = ((Valor final ÷ Capital)1/años − 1) × 100

Con el ejemplo anterior: un 50% de ROI total en 1 año es un CAGR del 50% anual; pero ese mismo 50% en 5 años equivale a un CAGR de apenas 8,4% anual. La diferencia es enorme. Siempre que compares inversiones con plazos distintos, usa el CAGR, no el ROI total.

Rentabilidad nominal vs real (inflación)

Otra distinción fundamental, especialmente en Chile: la diferencia entre rentabilidad nominal y real. La nominal es la que ves en pesos, sin más. La real descuenta la inflación, es decir, mide cuánto creció de verdad tu poder de compra.

Si tu inversión rindió un 8% anual pero la inflación del período fue de un 4% anual, tu rentabilidad real no es 8% ni tampoco 4%, sino aproximadamente:

Real = 1 + rentabilidad anual 1 + inflación − 1 ≈ 3,8%

Es decir, aunque tengas más pesos, lo que puedes comprar con ellos creció bastante menos. Una inversión que «gana» un 4% nominal con una inflación del 4% en realidad no te hizo más rico: solo mantuviste tu poder de compra. Por eso, en un país con inflación relevante, mirar solo la cifra nominal puede llevarte a creer que ganaste cuando apenas empataste.

Cómo comparar inversiones correctamente

Para comparar alternativas de inversión de forma justa, sigue estos principios:

  • Compara siempre la rentabilidad anualizada (CAGR), nunca el ROI total a secas, salvo que el plazo sea idéntico.
  • Usa la rentabilidad real cuando los plazos sean largos o la inflación sea alta: lo que importa es el poder de compra.
  • Descuenta los aportes adicionales. Si fuiste sumando dinero en el camino, ese aporte no es «ganancia». Réstalo para no inflar tu ROI.
  • Considera los costos e impuestos. Comisiones y tributos reducen lo que realmente queda en tu bolsillo.
  • No olvides el riesgo. Una rentabilidad más alta casi siempre implica más riesgo. Compara rentabilidades de instrumentos con un perfil de riesgo parecido.

Un buen punto de referencia (benchmark) es preguntarte: ¿le gané a una alternativa simple y segura? Por ejemplo, a un depósito a plazo o a la inflación. Si tu rentabilidad anualizada no supera a esas opciones, quizá el riesgo extra no valió la pena. Activa el campo de comparación en parámetros avanzados para verlo de un vistazo.

Limitaciones del ROI

El ROI es útil, pero conviene conocer sus límites para no sacar conclusiones equivocadas:

  • No considera el riesgo. Dos inversiones con el mismo ROI pueden tener volatilidades muy distintas. El ROI no te dice cuánto sufriste en el camino ni qué tan probable era perder.
  • No considera el tiempo (en su versión total). Por eso siempre hay que mirar también el CAGR.
  • No maneja bien los flujos intermedios. Si aportaste o retiraste dinero en distintos momentos, el ROI simple no lo refleja con precisión. En esos casos, métricas como la TIR (tasa interna de retorno) son más adecuadas.
  • No incluye la liquidez. Una inversión con buen ROI pero imposible de vender cuando lo necesitas tiene un costo oculto.

En resumen: usa el ROI como primer filtro, complétalo con el CAGR y la rentabilidad real, y nunca dejes de lado el riesgo y la liquidez antes de decidir.

Ejemplo práctico

Supón que invertiste $1.000.000 en un fondo y, 3 años después, tu inversión vale $1.500.000. La inflación promedio fue de un 3% anual. Veamos los resultados:

ConceptoValor
Capital invertido$1.000.000
Valor final$1.500.000
Ganancia neta$500.000
ROI total50%
Rentabilidad anualizada (CAGR)≈ 14,5% anual
Rentabilidad real (anual)≈ 11,1% anual
Multiplicador1,5x

El dato revelador: aunque el ROI total suena espectacular (50%), la rentabilidad anualizada (14,5%) es la cifra que de verdad permite comparar esta inversión con otras. Y descontada la inflación, tu poder de compra creció alrededor de un 11,1% al año: muy bueno, pero menos de lo que sugería la cifra nominal.

Errores comunes

  • Confundir ROI total con rentabilidad anual. Un 60% en 6 años no es un 60% anual; es cerca de un 8,1% anual. Anualiza siempre antes de comparar.
  • Contar los aportes como ganancia. Si sumaste dinero en el camino, ese aporte infla artificialmente tu valor final. Réstalo de la ganancia.
  • Ignorar la inflación. Una rentabilidad nominal positiva puede ser real negativa si la inflación fue mayor. Mira siempre la cifra real.
  • Olvidar costos e impuestos. Las comisiones y los tributos reducen tu rentabilidad efectiva. El ROI bruto no es lo que llega a tu bolsillo.
  • Comparar inversiones con riesgos distintos. Un ROI alto en algo muy riesgoso no es comparable con uno menor en algo seguro.

En definitiva, calcular bien la rentabilidad de una inversión es más que dividir ganancia entre capital: implica considerar el tiempo, la inflación, los aportes, los impuestos y el riesgo. Esta calculadora te entrega las cifras clave para que tomes decisiones con información completa.

Preguntas frecuentes

Dudas sobre la rentabilidad de una inversión.

El ROI (Return On Investment o retorno de la inversión) mide cuánto ganaste en relación con lo que invertiste. Se expresa en porcentaje: ROI = ganancia ÷ capital invertido × 100. Un ROI del 50% significa que por cada $100 invertidos obtuviste $50 de ganancia neta.

El ROI total es la ganancia acumulada de toda la inversión, sin importar cuánto duró. La rentabilidad anualizada (CAGR) reparte esa ganancia por año para que puedas comparar inversiones de distinta duración. Un 60% en 5 años no es lo mismo que un 60% en 1 año: el primero equivale a un 9,9% anual y el segundo a un 60% anual.

El CAGR (tasa de crecimiento anual compuesta) es la rentabilidad anualizada de una inversión asumiendo crecimiento compuesto constante. Se calcula como ((valor final ÷ capital invertido)^(1 ÷ años) − 1) × 100. Es la forma más justa de comparar inversiones con plazos diferentes.

La rentabilidad real es lo que ganas de verdad después de descontar la inflación. Si tu inversión rinde 8% anual pero la inflación fue 4%, tu poder de compra solo creció alrededor de 3,8%. En Chile, donde la inflación es relevante, mirar solo la rentabilidad nominal puede engañarte.

No. El ROI solo mide el resultado obtenido, no el riesgo que asumiste para lograrlo. Dos inversiones con el mismo ROI pueden tener riesgos muy distintos. Por eso conviene complementar el ROI con una mirada al riesgo, la volatilidad y la liquidez antes de decidir.

En Chile las ganancias de capital y los intereses pueden estar afectos a impuesto. Si activas el impuesto a la ganancia en parámetros avanzados, la calculadora descuenta ese porcentaje sobre tu ganancia y muestra el ROI después de impuestos, que es lo que realmente queda en tu bolsillo.

Sirve como primer filtro, pero tiene límites: no considera el riesgo ni los flujos intermedios (aportes o retiros en distintos momentos). Para comparar de forma justa, usa siempre la rentabilidad anualizada (CAGR) y, cuando haya aportes en el tiempo, considera métricas como la TIR. Aquí puedes restar los aportes adicionales para no inflar tu ROI.

Fuentes

Fuentes y más información

Última actualización: junio de 2026. Los resultados son estimaciones con fines educativos y no constituyen asesoría financiera ni tributaria. El ROI no considera el riesgo; la rentabilidad pasada no garantiza la futura.