Calculadora de meta de ahorro

Es el cálculo inverso del interés compuesto: tú pones la meta y nosotros te decimos cuánto ahorrar al mes. Ingresa tu objetivo en pesos chilenos (CLP), el plazo, la rentabilidad esperada y el capital con el que partes, y obtén tu aporte mensual al instante.

Parámetros avanzados (opcional)

Cálculo con capitalización mensual y aportes mensuales. Contenido informativo, no asesoría financiera.

Debes ahorrar al mesEn vivo
aporte mensual necesario
Aportado Intereses Meta
Meta
Total que aportarás
Interés ganado
Nº de meses
Aporte por día
Tu esfuerzo vs. el interés
Detalle

Saldo acumulado año a año

Visualización

Tu camino hacia la meta

Cada año, cuánto pones tú (aportado) y cuánto suma la rentabilidad (interés). La línea marca tu meta: el saldo total debe alcanzarla al final del plazo.

Aportado Interés acumulado Meta

Resumen

La calculadora de meta de ahorro resuelve la pregunta más práctica del ahorro: «quiero juntar tanto en tantos años, ¿cuánto debo guardar al mes?». Es exactamente el cálculo inverso del interés compuesto: en lugar de partir de un aporte mensual y ver a cuánto llegas, partes del resultado deseado (tu meta) y despejamos el aporte mensual necesario.

Funciona en pesos chilenos (CLP) con capitalización mensual. Ingresa tu meta, el plazo (en años o meses), la rentabilidad anual estimada y, si tienes, un aporte inicial. La herramienta te entrega el aporte mensual, el total que aportarás de tu bolsillo, cuánto pone por ti el interés compuesto y el detalle año a año. Con los parámetros avanzados puedes ajustar la meta por inflación y considerar impuestos sobre las ganancias.

Qué es una meta de ahorro

Una meta de ahorro es un objetivo financiero concreto, con monto y plazo: el pie de un departamento, un auto, un viaje, los estudios de tus hijos o un fondo de emergencia. Lo que convierte un deseo en una meta alcanzable es ponerle número y fecha: «$30.000.000 en 6 años» se puede planificar; «ahorrar para la casa» no.

Una vez que tienes monto y plazo, el siguiente paso es traducir esa meta en una cuota mensual realista. Eso es lo que hace esta calculadora. Saber que necesitas ahorrar, por ejemplo, $280.000 al mes te permite revisar tu presupuesto y decidir si el plazo y el monto son viables o si debes ajustarlos.

Cómo se calcula el aporte mensual

El aporte mensual se despeja de la fórmula del valor futuro de una serie de pagos con capitalización mensual. Si llamamos FV a tu meta, PV al aporte inicial, i a la tasa mensual (rentabilidad anual ÷ 12 ÷ 100) y n al número de meses, el aporte mensual (PMT) es:

PMT = (FV − PV · (1+i)n) · i (1+i)n − 1

Donde:

  • FV — tu meta de ahorro (el monto que quieres tener al final).
  • PV — aporte inicial (el capital con el que partes hoy).
  • i — tasa de interés mensual = rentabilidad anual ÷ 100 ÷ 12.
  • n — número de meses del plazo (años × 12).

Hay dos casos especiales que la herramienta gestiona por ti. Si la rentabilidad es 0% (guardas el dinero sin invertirlo), la fórmula se simplifica a PMT = (FV − PV) ÷ n: repartes lo que falta entre los meses, sin más. Y si tu aporte inicial ya alcanza o supera la meta gracias a la rentabilidad durante el plazo, el aporte mensual necesario es 0 y te lo avisamos: ya tienes resuelta la meta sin guardar un peso más.

El rol del plazo y de la rentabilidad

Dos palancas determinan cuánto debes ahorrar al mes, además del monto de la meta:

  • El plazo. Es la palanca más poderosa y la que más controlas. Cuantos más meses te das, menor es la cuota: no solo repartes el esfuerzo entre más períodos, sino que cada aporte tiene más tiempo para crecer. Duplicar el plazo suele reducir la cuota a bastante menos de la mitad cuando hay rentabilidad de por medio.
  • La rentabilidad. Si inviertes en lugar de solo guardar, el interés compuesto «ahorra por ti» una parte de la meta. A mayor rentabilidad, menos tienes que poner de tu bolsillo. Pero cuidado: rentabilidades altas implican más riesgo y no están garantizadas. Si planificas con un 8% y obtienes un 3%, te quedarás corto. Por eso conviene ser prudente con la cifra que ingresas.

El aporte inicial es la tercera palanca: partir con algo de capital reduce de inmediato la cuota mensual, porque ese monto también capitaliza durante todo el plazo.

Metas de ahorro reales en Chile

Estas son metas habituales y cómo encararlas:

  • Fondo de emergencia. El primer objetivo de toda salud financiera: entre 3 y 6 meses de tus gastos, guardados en un instrumento líquido y de bajo riesgo (cuenta de ahorro, depósito a plazo corto, fondo conservador). Aquí la prioridad es la disponibilidad, no la rentabilidad.
  • Viaje. Una meta de corto plazo (1 a 2 años). Como el horizonte es breve, la rentabilidad influye poco: lo que manda es la constancia del aporte mensual.
  • Auto. Meta de mediano plazo. Puedes combinar ahorro con un pie y evaluar si financiar el resto; usa la calculadora para fijar cuánto juntar antes de comprar.
  • Pie de una vivienda. Suele ser la meta más grande y de mayor plazo. Aquí el interés compuesto y la inflación pesan mucho: ajusta la meta por inflación, porque el valor de las propiedades tiende a subir mientras ahorras.

Por qué empezar antes lo cambia todo

El tiempo es gratis y es tu mayor aliado. Cuanto antes empieces, menos tendrás que esforzarte cada mes para llegar a la misma meta, porque el interés compuesto trabaja durante más tiempo. Postergar un par de años puede significar tener que ahorrar bastante más al mes después, o resignarte a una meta más modesta.

Además, empezar pronto crea el hábito. Automatizar una transferencia el día que recibes tu sueldo —pagarte a ti primero— es la forma más segura de cumplir, porque no depende de la fuerza de voluntad a fin de mes. Aunque partas con un monto pequeño, lo importante es arrancar: siempre puedes subir el aporte cuando mejore tu situación.

La inflación y tu meta

Un error frecuente es fijar la meta con los precios de hoy. Si quieres comprar algo dentro de varios años, su precio probablemente habrá subido por la inflación. Juntar exactamente el precio actual te dejaría corto cuando llegue el momento.

Por eso, en parámetros avanzados puedes indicar una inflación anual estimada y la herramienta ajusta tu meta a su valor futuro: te muestra cuánto necesitarías realmente para conservar el mismo poder de compra. El Banco Central de Chile tiene como objetivo una inflación en torno al 3% anual, una referencia razonable para planificar metas de largo plazo.

Errores comunes

  • Poner una rentabilidad demasiado optimista. Si exageras la rentabilidad, el aporte mensual saldrá bajo y podrías no alcanzar la meta. Sé conservador.
  • Olvidar la inflación. Para metas de largo plazo, ignorar el alza de precios significa fijar un objetivo insuficiente.
  • No considerar impuestos. Si tu instrumento tributa por las ganancias, parte de lo acumulado se irá en impuestos. Actívalo en parámetros avanzados.
  • Fijar un plazo irreal. Si la cuota mensual no cabe en tu presupuesto, no la cumplirás. Mejor alargar el plazo y mantener la constancia.
  • No automatizar. Depender de «ahorrar lo que sobre» casi nunca funciona; programa el aporte como un gasto fijo.

Ejemplo práctico

Quieres juntar $20.000.000 en 5 años, partes desde $0 y estimas una rentabilidad del 5% anual (capitalización mensual). El plazo son 60 meses y la tasa mensual es 0,4167%:

ConceptoValor
Meta$20.000.000
Plazo5 años (60 meses)
Rentabilidad anual5%
Aporte inicial$0
Aporte mensual necesario≈ $294.000
Total que aportarás≈ $17.640.000
Interés ganado≈ $2.360.000

El interés compuesto pone por ti unos $2,36 millones de los $20 millones: cerca del 12% de la meta lo aporta la rentabilidad y no tu bolsillo. Si en cambio dejaras el dinero sin invertir (0%), tendrías que ahorrar $333.333 al mes. Y si estiraras el plazo a 8 años con el mismo 5%, la cuota bajaría a unos $169.000 mensuales: así de decisivo es el tiempo.

Preguntas frecuentes

Dudas sobre tu meta de ahorro.

Se parte de tu objetivo (cuánto quieres juntar), el plazo en meses y la rentabilidad anual estimada. Con esos datos se despeja el aporte mensual necesario: es el cálculo inverso del interés compuesto, donde la incógnita es el aporte en lugar del capital final.

Porque tienes más meses para repartir el esfuerzo y, sobre todo, porque la rentabilidad tiene más tiempo para multiplicar tus aportes. Estirar el plazo es la palanca más poderosa para bajar la cuota mensual.

Si dejarás el dinero en una cuenta o depósito conservador, usa entre 2% y 4% anual. Para fondos mutuos o inversiones de más riesgo a largo plazo, puedes estimar entre 5% y 8%, recordando que no está garantizado. Ante la duda, sé prudente: si pones una rentabilidad alta, el aporte saldrá bajo y podrías quedarte corto.

Es el capital con el que ya partes hoy. Cuanto más alto sea, menos tendrás que ahorrar cada mes, porque ese monto también crece con la rentabilidad durante todo el plazo.

La inflación encarece las cosas con el tiempo. Si tu meta es comprar algo en el futuro (una casa, un auto), su precio subirá. En parámetros avanzados puedes ajustar la meta a su valor futuro estimado para no quedarte corto en poder de compra.

Depende del instrumento. Algunas inversiones en Chile están afectas a impuesto sobre las ganancias al rescatar. Puedes activar el impuesto en parámetros avanzados para ver cuánto deberías ahorrar de más y compensar esa carga.

Tienes tres palancas: alargar el plazo, subir el aporte inicial o buscar una rentabilidad mayor (con más riesgo). Lo más sano suele ser ampliar el plazo o partir con algo, aunque sea menos: empezar antes siempre juega a tu favor por el interés compuesto.

Fuentes

Fuentes y más información

Última actualización: junio de 2026. Los resultados son estimaciones con fines educativos y no constituyen asesoría financiera.