Calculadora de amortización anticipada de créditos

Descubre cuánto ahorras en intereses y en tiempo al hacer abonos extraordinarios a tu crédito. Ingresa el saldo, la tasa y el plazo restante, elige si quieres reducir el plazo o reducir la cuota, y verás tu ahorro al instante.

Parámetros avanzados (opcional)

Cálculo con amortización francesa (cuota fija). El abono único se descuenta del saldo de inmediato; el abono mensual se suma cada mes. Considera la comisión de prepago real de tu institución. Contenido informativo, no asesoría financiera.

Ahorro en interesesEn vivo
según tu saldo, tasa, plazo y abono
Cuota actual
Intereses sin abono
Intereses con abono
Ahorro neto en intereses
Total a pagar sin abono
Total a pagar con abono
Ahorro total
En Chile tienes derecho a prepagar tus créditos. La institución puede cobrar una comisión de prepago acotada por ley: confírmala antes de abonar e indícale si quieres reducir el plazo o reducir la cuota.
Comparativa

Crédito original vs con abono

Compara, lado a lado, cómo queda tu crédito sin abonar y con tu abono extraordinario: el plazo en que lo pagas, el total que desembolsas y los intereses que asumes. Cambia los valores arriba y esta tabla se actualiza.

Visualización

Intereses: sin abono vs con abono

Las dos barras comparan los intereses que pagarías sin abonar nada y los que pagarías con tu abono. La diferencia —tu ahorro— aparece destacada en verde.

Intereses sin abono Intereses con abono Ahorro

Resumen

La amortización anticipada —también llamada prepago— consiste en pagar parte o la totalidad de un crédito antes de la fecha pactada, mediante abonos extraordinarios a capital. Como los intereses se calculan sobre el saldo adeudado, cada peso que abonas a capital deja de generar intereses futuros. El resultado es un ahorro que puede ser de cientos de miles, o incluso millones, de pesos.

Esta calculadora de amortización anticipada para Chile estima, en pesos chilenos, cuánto ahorras al hacer un abono único y/o abonos mensuales extra, según dos modalidades: reducir el plazo (terminas antes y ahorras más intereses) o reducir la cuota (mantienes el plazo y bajas el pago mensual). Ingresa tu saldo, tu tasa y tu plazo restante, elige la modalidad y verás el ahorro en intereses, los meses que te ahorras o tu nueva cuota.

Qué es la amortización anticipada (prepago)

Cuando pides un crédito, te comprometes a pagarlo en un número determinado de cuotas. Cada cuota se reparte entre capital (lo que devuelves de lo prestado) e intereses (el costo del crédito, calculado sobre el saldo que aún debes). El prepago es entregar dinero adicional, por sobre tus cuotas, que se destina íntegramente a reducir el capital.

Al bajar el capital, baja también la base sobre la que se calculan los intereses de los meses siguientes. Por eso un abono extraordinario produce un doble efecto: reduce lo que debes hoy y, sobre todo, reduce los intereses que pagarías en el futuro. Hay dos tipos de prepago:

  • Prepago total: saldas de una vez todo el saldo del crédito y quedas libre de la deuda.
  • Prepago parcial: abonas una parte. Aquí debes decidir qué pasa con el crédito que queda: reducir el plazo o reducir la cuota.

En Chile, el derecho a prepagar está reconocido por ley. La institución no puede negártelo, aunque sí puede cobrar una comisión de prepago dentro de los límites legales (ver más abajo).

Reducir el plazo vs reducir la cuota: ¿cuál conviene?

Al hacer un prepago parcial debes elegir cómo se aplica el ahorro. Son dos caminos con objetivos distintos:

  • Reducir el plazo (mantener la cuota): sigues pagando la misma cuota mensual, pero como el saldo bajó, terminas de pagar en menos meses. Es la opción que más intereses ahorra, porque eliminas las cuotas finales completas (capital + intereses) del crédito.
  • Reducir la cuota (mantener el plazo): conservas el mismo número de meses, pero como el saldo es menor, la cuota mensual baja. Ganas holgura en tu presupuesto, pero el ahorro en intereses es menor que reduciendo el plazo, porque sigues pagando durante todo el plazo original.

La regla general: si tu objetivo es pagar lo menos posible en total, elige reducir el plazo. Si necesitas aliviar el flujo de caja mensual (por ejemplo, para destinar esa diferencia a otra deuda más cara o a tu fondo de emergencia), elige reducir la cuota. Un punto crítico: muchas instituciones, si no especificas la modalidad, aplican una por defecto. Pide siempre por escrito la modalidad que quieres.

Por qué conviene abonar temprano

En la amortización francesa —el sistema de cuota fija usado por casi todos los créditos en Chile— la composición de la cuota cambia con el tiempo. Al inicio del crédito, el saldo es alto, así que la mayor parte de cada cuota se va en intereses y solo una porción pequeña amortiza capital. Hacia el final, el saldo es bajo, los intereses son mínimos y casi toda la cuota amortiza capital.

Esta dinámica tiene una consecuencia poderosa: un abono extraordinario hecho temprano reduce un capital que todavía generaría muchos intereses durante muchos meses. El mismo abono hecho en los últimos años del crédito ahorra muy poco, porque a esas alturas ya casi no quedan intereses por pagar. Mientras antes abones, mayor es el ahorro. Si tienes la posibilidad de prepagar, hacerlo cuanto antes —especialmente en la primera mitad del crédito— es la decisión más rentable.

Comisión o cargo de prepago en Chile

La ley chilena reconoce tu derecho a prepagar, pero permite a la institución cobrar una comisión de prepago acotada, como compensación por los intereses que dejará de percibir. Los límites dependen del tipo de crédito y de la normativa vigente:

  • Para créditos de consumo y comerciales hasta cierto monto, la ley ha fijado históricamente un tope del orden de un mes de interés sobre el capital prepagado (en términos prácticos, suele expresarse como un porcentaje acotado del capital que prepagas). En muchos abonos parciales el cargo es bajo o incluso nulo.
  • Para créditos hipotecarios existen reglas específicas, que distinguen entre operaciones a tasa fija y variable y entre prepagos totales y parciales.

Como el cargo exacto depende de tu contrato y de la institución, esta calculadora te permite ingresarlo (como porcentaje del capital prepagado) en los parámetros avanzados, para que el ahorro que ves sea neto, ya descontada la comisión. Antes de abonar, pide a tu institución el detalle del cargo por escrito y verifica que respete los límites legales. Puedes consultar tus derechos en la CMF y el SERNAC.

¿Conviene prepagar o invertir ese dinero?

Si tienes un excedente, surge la pregunta: ¿lo uso para prepagar o lo invierto? La respuesta depende de comparar dos rentabilidades:

  • Prepagar te entrega una rentabilidad segura igual a la tasa de tu crédito: cada peso que abonas «rinde» esa tasa al evitarte intereses. Si tu crédito de consumo está al 22% anual, prepagar equivale a una inversión garantizada al 22%.
  • Invertir puede rendir más, pero rara vez de forma segura: superar consistentemente una tasa de dos dígitos sin riesgo es muy difícil.

Por eso, como regla práctica: si la tasa de tu crédito es alta (típico en consumo, tarjetas y avances), prepagar suele ganar. Si la tasa es baja (algunos hipotecarios) y tienes oportunidades de inversión sólidas, podría convenir invertir. Dos condiciones previas, en todo caso: mantén siempre un fondo de emergencia antes de prepagar, y prioriza saldar primero las deudas más caras (tarjetas y avances antes que un crédito de consumo, y este antes que un hipotecario).

Ejemplo práctico

Imagina un crédito con un saldo de $5.000.000, una tasa anual del 22% y un plazo restante de 36 meses. La cuota actual es de aproximadamente $190.700 y, sin abonar, pagarías cerca de $1.865.000 en intereses.

Si haces un abono único de $1.000.000 y eliges reducir el plazo (manteniendo la cuota):

ConceptoSin abonoCon abono
Plazo36 meses≈ 27 meses
Cuota mensual≈ $190.700≈ $190.700
Intereses totales≈ $1.865.000≈ $1.115.000
Ahorro en intereses≈ $750.000 y unos 9 meses menos

Si en cambio eligieras reducir la cuota con ese mismo abono, mantendrías los 36 meses pero la cuota bajaría a alrededor de $152.500, con un ahorro en intereses menor. La diferencia ilustra la regla: reducir el plazo ahorra más intereses; reducir la cuota da más holgura mensual. Estas cifras son referenciales; usa la calculadora con tus propios datos —incluida la comisión de prepago— para tu caso exacto.

Errores y dudas comunes

  • No especificar la modalidad: si no indicas «reducir plazo» o «reducir cuota», la institución aplica su política por defecto, que puede no ser la que te conviene. Pídelo por escrito.
  • Olvidar la comisión de prepago: un cargo no considerado reduce tu ahorro neto. Confírmalo antes de abonar e ingrésalo en la calculadora.
  • Prepagar sin fondo de emergencia: quedarte sin liquidez para abonar puede obligarte a tomar deuda nueva (más cara) ante un imprevisto. Primero, el colchón.
  • Abonar en el crédito equivocado: conviene prepagar primero la deuda con la tasa más alta (tarjetas y avances), no necesariamente la de cuota más grande.
  • Confundir saldo con monto original: el cálculo se hace sobre el saldo de capital actual, no sobre el monto que pediste ni sobre el total con intereses.
  • Esperar demasiado para abonar: el ahorro es mucho mayor en los primeros años. Postergar el prepago reduce su beneficio.

En definitiva, la amortización anticipada es una de las formas más simples y rentables de mejorar tus finanzas: equivale a una rentabilidad segura igual a la tasa de tu crédito. Usa esta calculadora para ver tu ahorro concreto, decide entre reducir plazo o cuota según tu objetivo, y confirma siempre la comisión con tu institución antes de abonar.

Preguntas frecuentes

Dudas sobre la amortización anticipada.

Es pagar parte o la totalidad de tu crédito antes de la fecha pactada, mediante abonos extraordinarios que van directo a reducir el capital adeudado. Al bajar el capital, también bajan los intereses futuros (que se calculan sobre el saldo). El prepago puede ser total (saldas todo el crédito) o parcial (abonas una parte). En Chile tienes derecho legal a prepagar tus créditos.

Reducir el plazo (manteniendo la misma cuota) genera el mayor ahorro en intereses, porque terminas de pagar antes y dejas de devengar intereses durante esos meses. Reducir la cuota (manteniendo el plazo) te da más holgura mensual en el presupuesto, pero el ahorro en intereses es menor. Si tu objetivo es pagar menos en total, elige reducir el plazo; si necesitas aliviar el flujo de caja mensual, elige reducir la cuota.

En la amortización francesa, al inicio del crédito la mayor parte de cada cuota se va en intereses (porque el saldo adeudado es alto) y solo una pequeña parte amortiza capital. Por eso, un abono extraordinario hecho en los primeros años reduce un capital que aún generaría muchos intereses, maximizando el ahorro. El mismo abono hecho al final del crédito ahorra mucho menos.

Sí. La Ley de Protección al Consumidor y la normativa financiera reconocen el derecho a prepagar créditos. Para créditos de consumo y comerciales de hasta cierto monto, la ley permite a la institución cobrar una comisión de prepago acotada (históricamente equivalente a un máximo del orden de un mes de interés sobre el capital prepagado, o un porcentaje según el tipo de crédito). Para créditos hipotecarios existen reglas específicas. Revisa siempre tu contrato y consulta el cargo exacto en tu institución o en la CMF.

Puede existir. La ley chilena permite a las instituciones cobrar una comisión de prepago dentro de límites legales. Para muchos créditos de consumo suele ser baja o nula en abonos parciales, pero conviene confirmarla antes de abonar, porque reduce el ahorro neto. Esta calculadora te permite ingresar esa comisión (como % del capital prepagado) en los parámetros avanzados para que el resultado sea realista.

Como regla práctica, prepagar conviene cuando la tasa de tu crédito es mayor que la rentabilidad neta (después de impuestos y riesgo) que obtendrías invirtiendo. Los créditos de consumo en Chile suelen tener tasas altas, por lo que prepagarlos equivale a una rentabilidad segura igual a esa tasa: difícil de superar invirtiendo sin riesgo. En cambio, ante una tasa baja (como algunos hipotecarios) y oportunidades de inversión sólidas, podría convenir invertir. Mantén siempre un fondo de emergencia antes de prepagar.

No necesariamente. Al abonar a capital debes indicarle a tu institución qué modalidad quieres: reducir el plazo (sigues pagando la misma cuota, pero por menos meses) o reducir la cuota (mantienes el plazo, pero pagas una cuota menor). Si no lo especificas, cada banco aplica su política por defecto, que muchas veces es reducir el plazo. Pídelo por escrito para asegurarte de que se aplique como quieres.

Fuentes

Fuentes y más información

Última actualización: junio de 2026. Estimación con fines educativos; el ahorro real depende de la fecha del abono, la modalidad y la comisión de prepago de tu institución. No constituye asesoría financiera. Confirma las condiciones y tu derecho a prepagar en tu institución, la CMF o el SERNAC.