Calculadora de jubilación

Estima cuánto fondo acumularás en tu AFP al jubilarte y la pensión mensual aproximada que podrías recibir, en pesos chilenos. Ingresa tu edad, sueldo y saldo actual, y verás el resultado al instante. Es una estimación simplificada, no asesoría previsional.

Parámetros avanzados (opcional)

Proyección mes a mes con el 10% obligatorio (más APV) sobre tu sueldo imponible creciente, capitalizado a la rentabilidad real. La pensión es una estimación simplificada de retiro programado; la real depende del CNU, la modalidad y tu expectativa de vida. No constituye asesoría previsional.

Pensión mensual estimadaEn vivo
pensión mensual aproximada al jubilar
Fondo acumulado al jubilar
Total cotizado (10% + APV)
Rentabilidad ganada
Tasa de reemplazo
Años de pensión
Referencia

Fondo acumulado por tramos de edad

Cómo va creciendo tu fondo a medida que avanza tu carrera, con tus datos actuales. Fíjate cómo la rentabilidad gana protagonismo en los últimos tramos: ese es el interés compuesto trabajando para tu jubilación.

Visual

Cómo crece tu fondo hasta jubilar

Cada barra es el saldo de tu fondo al cierre de ese año: lo que cotizaste (negro) más la rentabilidad acumulada (azul). Mira cómo la franja azul gana terreno con el tiempo.

Cotizado Rentabilidad ganada

El alto de cada barra es el saldo de ese año. Cifras estimadas con tus datos actuales; la rentabilidad real no está garantizada.

Resumen

Esta calculadora de jubilación estima dos cosas clave para tu futuro: el fondo que acumularás en tu AFP al momento de jubilarte y la pensión mensual aproximada que ese fondo podría financiar. Lo hace proyectando, mes a mes, tu cotización obligatoria del 10% (más el APV que quieras agregar) sobre tu sueldo imponible, que va creciendo con tu carrera, todo capitalizado a una rentabilidad real prudente.

El resultado más importante es la pensión mensual estimada, acompañada de tu tasa de reemplazo (qué porcentaje de tu último sueldo representa). Es una herramienta de planificación: te ayuda a ver si vas bien encaminado o si conviene ahorrar más, postergar la jubilación o revisar tu fondo. Importante: es una estimación simplificada con fines educativos y no constituye asesoría previsional; tu pensión real la determinan las AFP y aseguradoras con el Capital Necesario Unitario (CNU), la modalidad que elijas y tu expectativa de vida.

Cómo funciona la pensión en Chile

El sistema de pensiones chileno se basa en la capitalización individual: cada trabajador tiene una cuenta personal en una AFP donde se acumula su ahorro previsional. La regla central es sencilla: el 10% de tu sueldo imponible se descuenta automáticamente cada mes y se deposita en esa cuenta (aparte va la comisión que cobra la AFP por administrar el fondo, que no se acumula a tu favor).

Ese dinero no se queda quieto: se invierte en uno de los multifondos, que van del Fondo A (más acciones, más riesgo y más rentabilidad esperada en el largo plazo) al Fondo E (más conservador, casi todo en renta fija). La rentabilidad que obtengas a lo largo de los años es decisiva: en plazos de 30 o 40 años, gran parte de tu fondo final proviene del interés compuesto, no solo de lo que cotizaste.

Al cumplir la edad legal de jubilación —65 años los hombres y 60 las mujeres— puedes pensionarte. El fondo acumulado se transforma en una pensión a través de la modalidad que elijas (retiro programado, renta vitalicia u otras combinaciones). Existe además un pilar solidario, la Pensión Garantizada Universal (PGU), que complementa las pensiones más bajas y que no entra en esta calculadora, centrada en lo que tú acumulas.

Qué determina tu pensión

Tu pensión no depende de una sola variable, sino de la combinación de varias. Conocerlas te permite tomar mejores decisiones:

  • El tamaño de tu fondo al jubilar. Es la suma de todo lo cotizado más la rentabilidad acumulada. Mientras mayor sea, mayor será tu pensión.
  • Cuántos años cotizaste. Más años de aporte continuo significan más capital y más tiempo para que la rentabilidad haga su trabajo.
  • Tu densidad de cotización. Las lagunas (meses sin cotizar) reducen el fondo más de lo que parece, porque pierdes el aporte y su rentabilidad futura.
  • La rentabilidad de tu fondo. Pequeñas diferencias de tasa, sostenidas por décadas, se traducen en grandes diferencias de pensión.
  • La edad de jubilación. Postergarla suma cotizaciones y rentabilidad, y además reparte el fondo en menos años de pensión, así que sube el monto mensual por partida doble.
  • Tu expectativa de vida y grupo familiar. El fondo debe alcanzar para todos los años que vivas tras jubilarte; las cargas y beneficiarios de pensión de sobrevivencia también influyen en el cálculo real.

La tasa de reemplazo realista

La tasa de reemplazo es el porcentaje de tu último sueldo que recibirás como pensión. Es probablemente el dato más revelador y, a la vez, el que más sorprende a la gente. Muchos imaginan jubilarse con una pensión cercana a su sueldo, pero la realidad del sistema de capitalización suele ser más modesta.

En Chile, las tasas de reemplazo de las pensiones autofinanciadas por AFP frecuentemente se ubican entre el 30% y el 50% del último sueldo para quienes cotizaron de forma más o menos continua, y bastante menos para quienes tuvieron muchas lagunas o cotizaron por montos bajos. Las mujeres tienden a obtener tasas más bajas que los hombres por jubilarse antes (60 vs 65) y vivir más años, lo que reparte un fondo menor en más tiempo.

Por eso esta calculadora muestra la tasa de reemplazo de forma explícita: si la tuya es baja, es una señal clara de que conviene ahorrar más (por ejemplo con APV), cotizar sin lagunas o postergar la jubilación. Verlo a tiempo, cuando aún faltan años, es lo que permite corregir el rumbo.

Cómo se calcula

El cálculo tiene dos etapas: la acumulación del fondo hasta jubilar y la conversión del fondo en pensión.

Acumulación del fondo

Partimos de tu saldo actual en la AFP y, mes a mes hasta tu jubilación, sumamos tu aporte (el 10% de tu sueldo imponible, más el APV) y capitalizamos el saldo a la tasa mensual. El sueldo crece una vez al año según el porcentaje que indiques. La fórmula mensual es:

saldomes = saldomes−1 · (1 + i) + aporte

Donde i es la rentabilidad real anual dividida por 12, y el aporte mensual es el sueldo imponible × 10% (más el APV). El fondo final es el saldo proyectado al llegar a la edad de jubilación; el total cotizado es la suma de tus aportes (incluyendo el saldo inicial) y la rentabilidad ganada es la diferencia entre el fondo y lo cotizado.

Conversión en pensión

Para estimar la pensión usamos un retiro programado simplificado: el fondo se reparte a lo largo de los años de pensión esperados, considerando que durante el retiro el saldo restante sigue rentando de forma más conservadora. Si la rentabilidad en el retiro es cero, equivale a repartir el fondo en partes iguales:

pensión ≈ fondo ÷ (años de pensión × 12)

Con rentabilidad positiva durante el retiro, usamos la fórmula de una anualidad (el fondo rinde mientras se paga), por lo que la pensión resulta algo mayor. La tasa de reemplazo es la pensión dividida por tu último sueldo imponible. Es una aproximación: la pensión real la calculan las AFP y aseguradoras con el Capital Necesario Unitario (CNU), que incorpora tablas de mortalidad oficiales, tasas vigentes y tu grupo familiar.

El rol del APV y la rentabilidad

Dos palancas pueden cambiar drásticamente tu pensión y ambas dependen de ti.

La primera es el APV (Ahorro Previsional Voluntario): cualquier monto que ahorres por sobre el 10% obligatorio se suma a tu fondo y, como se mantiene invertido durante décadas, crece con el interés compuesto. Además, el Estado lo incentiva con beneficios tributarios (Régimen A o B). Un APV constante, aunque sea modesto, puede mejorar tu pensión de forma muy significativa, sobre todo si empiezas joven.

La segunda es la rentabilidad de tu fondo. La diferencia entre un fondo más conservador y uno más rentable, sostenida por 30 o 40 años, puede significar millones de pesos de diferencia en tu fondo final. La regla general es ajustar el riesgo a tu horizonte: cuando faltan muchos años para jubilar, puedes tolerar más volatilidad (fondos más riesgosos); a medida que se acerca la jubilación, conviene migrar a fondos más conservadores para proteger lo acumulado. Revisar las comisiones de tu AFP también importa: a largo plazo, costos más bajos dejan más dinero trabajando para ti.

Lagunas previsionales

Las lagunas previsionales son los meses en que no se cotiza: períodos de desempleo, trabajos informales, salida temporal del mercado laboral o trabajo independiente sin cotizar. Son uno de los principales motivos de pensiones bajas en Chile.

Su impacto es mayor de lo que parece. Una laguna no solo significa que ese mes no aportaste: también pierdes toda la rentabilidad que ese dinero habría generado durante el resto de tu vida laboral. Una laguna a los 30 años duele más que una a los 60, porque le quitas décadas de interés compuesto. Por eso, cotizar de forma continua —incluso como trabajador independiente, que hoy está obligado a cotizar— es una de las mejores formas de proteger tu pensión. Esta calculadora asume cotización continua hasta tu jubilación; si en la práctica tienes lagunas, tu pensión real será menor que la estimada.

Modalidades de pensión

Al jubilarte no recibes el fondo de golpe: eliges una modalidad para transformarlo en pensión. Las dos principales son:

  • Retiro programado. Tu fondo permanece en la AFP, sigue invertido y recibes pagos mensuales que se recalculan periódicamente. Ventajas: el saldo es heredable si falleces y conservas la propiedad de tu fondo. Desventaja: el monto puede ir bajando con los años, porque el fondo se va agotando y se recalcula según tu expectativa de vida.
  • Renta vitalicia. Traspasas tu fondo a una compañía de seguros que se compromete a pagarte un monto fijo de por vida (reajustado en UF). Ventaja: certeza y estabilidad, no se agota mientras vivas. Desventaja: no es heredable (salvo coberturas pactadas) y dependes de la solvencia de la aseguradora.
  • Modalidades combinadas. Existen mixtas (una parte renta vitalicia, otra retiro programado) y rentas temporales con vitalicia diferida, que buscan equilibrar flexibilidad y certeza.

Antes de decidir, conviene comparar ofertas en el SCOMP (Sistema de Consultas y Ofertas de Montos de Pensión), que reúne las propuestas de AFP y aseguradoras para que elijas informado. La modalidad adecuada depende de tu salud, tu grupo familiar y tu tolerancia al riesgo. Esta calculadora estima en base a un retiro programado simplificado.

Ejemplo práctico

Veamos un caso típico. Un hombre de 35 años con un sueldo imponible de $900.000, que ya tiene $15.000.000 en su AFP, planea jubilarse a los 65. Cotiza el 10% obligatorio (sin APV), con una rentabilidad real del 4% anual y un crecimiento de sueldo del 1,5% anual:

ConceptoValor
Años cotizando30 años
Aporte mensual inicial (10%)$90.000
Total cotizado (incl. saldo inicial)≈ $56.000.000
Rentabilidad ganada≈ $51.000.000
Fondo acumulado al jubilar≈ $107.000.000
Años de pensión (a los 85)20 años
Pensión mensual estimada≈ $590.000
Tasa de reemplazo (sobre último sueldo)≈ 42%

El dato revelador: de los ~$107 millones del fondo, casi la mitad son rentabilidad, no aportes. Y aun así, la pensión equivale a poco más del 40% del último sueldo. Si esta persona agregara un APV mensual o postergara su jubilación, ambas cifras mejorarían de forma notoria. (Las cifras son estimadas y redondeadas; ajusta tu caso en la calculadora.)

Errores comunes

  • Empezar a preocuparse tarde. El interés compuesto necesita tiempo. Cada año que postergas el ahorro voluntario reduce de forma importante tu fondo final.
  • Subestimar las lagunas. Dejar de cotizar "unos meses" tiene un costo mucho mayor del que parece por la rentabilidad perdida a futuro.
  • Esperar una tasa de reemplazo irreal. Asumir que la pensión será cercana al sueldo lleva a no ahorrar lo suficiente. Revisa tu tasa real con tiempo.
  • No revisar el fondo ni las comisiones. Mantenerte en un fondo inadecuado para tu horizonte o pagar comisiones altas resta miles de pesos al final.
  • Ignorar el APV. Es la herramienta más directa para mejorar tu pensión y muchos no la aprovechan por desconocimiento.
  • No comparar modalidades. Elegir retiro programado o renta vitalicia sin comparar en el SCOMP puede dejar dinero sobre la mesa.

En definitiva, tu pensión se construye a lo largo de toda tu vida laboral. Conocer cómo se acumula el fondo y qué palancas tienes a tu favor —empezar temprano, cotizar sin lagunas, ahorrar con APV y cuidar la rentabilidad— te permite llegar a la jubilación con mejores números. Usa esta calculadora como punto de partida y, para decisiones importantes, consulta con tu AFP o con la Superintendencia de Pensiones.

Preguntas frecuentes

Dudas sobre la jubilación.

Chile tiene un sistema de capitalización individual administrado por las AFP. Cada mes, el 10% de tu sueldo imponible se deposita en tu cuenta personal y se invierte en un fondo (del A, más riesgoso, al E, más conservador), donde crece con la rentabilidad. Al jubilarte, con el fondo acumulado se financia tu pensión, ya sea mediante retiro programado en la AFP o renta vitalicia en una compañía de seguros. Mientras más ahorres, más rentabilidad obtengas y menos lagunas tengas, mayor será tu pensión.

La cotización obligatoria para pensión es del 10% de tu sueldo imponible (con tope de 87,8 UF mensuales), a la que se suma la comisión que cobra tu AFP. Puedes aumentar tu ahorro de forma voluntaria con el APV (Ahorro Previsional Voluntario) o con depósitos convenidos, lo que mejora directamente tu fondo y, por lo tanto, tu pensión futura.

Es el porcentaje de tu último sueldo que recibirás como pensión. Por ejemplo, si ganabas $1.000.000 y tu pensión es de $400.000, tu tasa de reemplazo es del 40%. En Chile las tasas de reemplazo del sistema de AFP suelen ser más bajas de lo que la gente espera (frecuentemente entre 30% y 50% para quienes cotizaron toda su vida), por eso es clave ahorrar más y empezar temprano.

No, es una estimación simplificada con fines educativos. La pensión real depende del Capital Necesario Unitario (CNU) que calculan las AFP y aseguradoras, de la modalidad que elijas (retiro programado o renta vitalicia), de tu expectativa de vida, del grupo familiar (cargas y beneficiarios de pensión de sobrevivencia), de la rentabilidad efectiva del fondo y de las tasas vigentes. Úsala como referencia para planificar, no como una cifra oficial. No constituye asesoría previsional.

Las lagunas son los meses en que no cotizaste (por desempleo, trabajos informales, etc.). Cada laguna reduce tanto el capital aportado como la rentabilidad que ese dinero habría generado con el tiempo, por lo que impactan tu pensión más de lo que parece. Cotizar de forma continua, incluso como trabajador independiente, es una de las mejores formas de proteger tu pensión.

Las dos principales son el retiro programado (tu fondo se mantiene en la AFP, se invierte y recibes pagos que pueden variar; si falleces, lo que queda es heredable) y la renta vitalicia (traspasas tu fondo a una compañía de seguros que te paga un monto fijo de por vida). El retiro programado ofrece flexibilidad y herencia, pero el monto puede bajar con los años; la renta vitalicia da certeza de por vida pero no es heredable. La decisión depende de tu salud, tu grupo familiar y tu tolerancia al riesgo; conviene compararlas en el SCOMP antes de decidir.

Las palancas más efectivas son: empezar a cotizar joven y de forma continua (evitar lagunas), ahorrar de manera voluntaria con APV o depósitos convenidos, elegir un fondo adecuado a tu horizonte (más riesgo cuando faltan muchos años, más conservador cerca de jubilarte), revisar las comisiones de tu AFP y, si es posible, postergar la edad de jubilación, ya que cada año adicional suma cotizaciones, rentabilidad y reduce los años de pensión a financiar.

Fuentes

Fuentes y más información

Última actualización: junio de 2026. Los resultados son estimaciones con fines educativos. La pensión real depende del CNU, la modalidad elegida, tu expectativa de vida, tu grupo familiar y la rentabilidad efectiva del fondo. No constituye asesoría previsional. Ante dudas, consulta a la Superintendencia de Pensiones o a tu AFP.