Calculadora de crédito automotriz
Estima la cuota mensual de tu auto en Chile con amortización francesa. Ingresa el valor del vehículo, el pie, el plazo y la tasa, y verás la cuota, el total a pagar y el desglose entre capital e intereses al instante.
| Tradicional | VFMG | |
|---|---|---|
| Cuota mensual | — | — |
| Cuota final | — | — |
| Costo total | — | — |
El VFMG baja la cuota mensual, pero el costo total es mayor y queda un pago final grande.
Cuota según el plazo
Cómo cambian la cuota y el total a pagar al elegir distintos plazos, usando el valor, el pie y la tasa que ingresaste arriba. Modifica los datos y esta tabla se actualiza al instante.
Cuota según el pie
Cómo cambian la cuota, el monto a financiar y los intereses totales con distintos porcentajes de pie, manteniendo el valor del auto, el plazo y la tasa que ingresaste. A mayor pie, menor cuota y menos intereses.
Cuota según la tasa
Cuánto cambian la cuota y los intereses totales con distintas tasas, manteniendo el valor, el pie y el plazo. La automotora suele tener tasa más alta que el banco: cotiza en ambos.
Interés y capital por período
Cómo se reparte cada cuota entre intereses y capital a lo largo del crédito. Al comienzo pagas más intereses; con el tiempo, más capital. Se agrupa por año (o por mes en plazos cortos).
Cada barra suma la cuota del período (interés + capital).
Tabla de amortización mensual
Mes a mes, cuánto de tu cuota va a intereses, cuánto amortiza capital y cómo baja el saldo de la deuda. Se recalcula con los valores que ingresaste arriba.
Resumen
Un crédito automotriz te permite comprar un vehículo pagándolo en cuotas mensuales. La pieza clave es la cuota: cuánto pagarás cada mes depende de cuatro variables —el valor del auto, el pie que aportas, el plazo en meses y la tasa de interés—. Esta calculadora de crédito automotriz para Chile combina esas cuatro variables con el sistema de amortización francesa y te entrega, en pesos chilenos, la cuota mensual, el monto a financiar, el total a pagar y los intereses.
Saber estimar tu cuota antes de ir a la automotora o al banco te da poder de negociación: puedes comparar ofertas, decidir cuánto pie te conviene dar y entender por qué dos créditos con la misma "cuota baja" pueden costarte muy distinto al final. La regla de oro es no mirar solo la cuota, sino el costo total y el CAE.
Qué es un crédito automotriz
El crédito automotriz es un tipo de crédito de consumo destinado específicamente a financiar la compra de un vehículo, nuevo o usado. La institución financiera —un banco, una financiera o la división de crédito de una automotora— te presta la parte del precio que no cubres con el pie, y tú la devuelves en cuotas mensuales durante un plazo pactado, pagando intereses sobre el capital prestado.
En la mayoría de los casos el vehículo queda en prenda sin desplazamiento a favor del financista: tú lo usas, pero figura como garantía hasta que termines de pagar. Si dejas de pagar, la institución puede ejecutar la prenda y recuperar el auto. Por eso un crédito automotriz suele tener tasas más bajas que un crédito de consumo "puro": existe una garantía de por medio.
Las características más importantes que debes mirar son el monto financiado, la tasa de interés, el plazo, los seguros asociados y, sobre todo, la Carga Anual Equivalente (CAE), que resume el costo total en un solo número comparable entre instituciones.
Cómo se calcula la cuota (amortización francesa)
La inmensa mayoría de los créditos automotrices en Chile usan el sistema de amortización francesa, que se caracteriza por entregar una cuota fija todos los meses. Para llegar a esa cuota, el cálculo sigue estos pasos:
- Monto a financiar: es el valor del auto menos el pie. Si el auto cuesta $15.000.000 y das un 20% de pie ($3.000.000), financias $12.000.000.
- Tasa mensual: se toma la tasa anual y se divide por 12. Una tasa anual del 12% equivale a una tasa mensual del 1% (0,01).
- Aplicar la fórmula: la cuota se obtiene con la fórmula de la amortización francesa.
La fórmula es:
cuota = monto × i / (1 − (1 + i)−n)
donde monto es el capital financiado, i es la tasa de interés mensual (tasa anual ÷ 12 ÷ 100) y n es el número de cuotas (meses). Cuando la tasa es 0%, la cuota es simplemente el monto dividido por el número de cuotas.
Una característica importante de este sistema es cómo se reparte cada cuota entre capital e intereses. Al comienzo, como la deuda es grande, la mayor parte de la cuota se va en intereses y muy poco en capital. A medida que avanzas, la deuda baja, los intereses se reducen y cada vez más parte de la cuota amortiza capital. La cuota total, eso sí, se mantiene fija de principio a fin.
El total a pagar es simplemente la cuota multiplicada por el número de meses, y los intereses totales son ese total menos el monto que financiaste. Es ahí donde se ve el verdadero costo del crédito: dos préstamos con cuotas parecidas pueden tener intereses totales muy distintos según el plazo y la tasa.
El pie y su importancia
El pie es la parte del valor del auto que pagas al contado, de tu bolsillo, al momento de la compra. Se expresa como un porcentaje del valor del vehículo y es una de las variables que más influye en el costo del crédito.
Mientras mayor sea el pie:
- Financias menos: el monto que pides prestado es más bajo, así que la cuota mensual baja.
- Pagas menos intereses: como los intereses se calculan sobre el capital, un capital más pequeño genera menos intereses totales.
- Te aprueban más fácil: un pie alto reduce el riesgo para el financista y mejora tus probabilidades de aprobación y de una mejor tasa.
Lo habitual en Chile es un pie de entre 20% y 30%. Algunas promociones ofrecen "pie cero", que permite comprar sin desembolso inicial, pero casi siempre a cambio de una tasa más alta y, por tanto, de un costo total mayor. Antes de aceptar un pie cero, compara cuánto pagarías en total frente a dar un pie del 20%: la diferencia suele ser grande.
Un consejo práctico: si puedes, junta un pie mayor antes de comprar. Cada peso que aportas como pie es un peso que no genera intereses durante todo el plazo del crédito.
Crédito inteligente o VFMG (cuota balloon)
El crédito inteligente, también conocido como crédito con Valor Futuro Mínimo Garantizado (VFMG) o con cuota balloon, es una modalidad muy ofrecida por las automotoras de marca. La idea es dejar una parte importante del valor del auto —que puede ser un 30%, 40% o más— para una cuota final grande, en lugar de repartirlo en las cuotas mensuales.
El efecto es que las cuotas mensuales bajan bastante, porque durante el plazo solo amortizas una porción del valor. Pero al final del crédito te enfrentas a esa cuota balloon, y tienes tres caminos:
- Pagarla: desembolsar la cuota final y quedarte con el auto libre de deuda.
- Devolver o renovar el auto: entregar el vehículo a la marca (que garantiza un valor futuro mínimo) y comprar uno nuevo, repitiendo el esquema.
- Refinanciar: tomar un nuevo crédito para pagar la cuota balloon, lo que alarga el endeudamiento.
Esta modalidad conviene si planeas cambiar de auto cada pocos años y valoras una cuota mensual baja. En cambio, si tu intención es quedarte con el auto a largo plazo, suele resultar más caro que un crédito tradicional, porque pagas intereses sobre un capital que se mantiene alto durante casi todo el plazo. Esta calculadora estima el crédito tradicional de cuota fija; para un VFMG, pide a la institución el detalle de la cuota balloon y su CAE.
Seguros y costos asociados
La cuota que calcula esta herramienta es la cuota financiera pura: capital más intereses. En la práctica, tu desembolso mensual suele ser mayor porque se le suman seguros y otros costos. Los principales son:
- Seguro de desgravamen: paga el saldo de la deuda si el titular fallece o queda con invalidez total. Suele ser obligatorio y su costo depende de tu edad y del saldo.
- Seguro automotriz: cubre daños, choques y robo del vehículo. Muchos financistas lo exigen mientras el auto esté en prenda. Es el costo asociado que más puede pesar en la cuota.
- Seguro de cesantía o desempleo: opcional, cubre algunas cuotas si pierdes tu trabajo.
- Gastos operacionales y comisiones: gastos de tasación, inscripción de la prenda, comisiones de apertura, impuesto de timbres y estampillas, etc.
Estos costos pueden aumentar de forma significativa el desembolso mensual respecto de la cuota base. Tienes derecho a que te los detallen y, en el caso de los seguros, a contratarlos por tu cuenta con la aseguradora que prefieras, siempre que cumplan las coberturas exigidas: muchas veces resulta más barato que tomar el que ofrece el financista. Todos estos costos, cuando son obligatorios, deben estar reflejados en el CAE.
El CAE para comparar ofertas
La Carga Anual Equivalente (CAE) es el indicador más útil para comparar créditos. Resume en un solo porcentaje anual el costo total del crédito: incluye la tasa de interés, las comisiones, los seguros obligatorios y todos los gastos asociados. Por ley, las instituciones están obligadas a informarte el CAE.
¿Por qué es tan importante? Porque dos créditos pueden mostrarte la misma cuota mensual, pero uno puede tener seguros y comisiones mucho más altos escondidos. El CAE los pone a todos en la misma vara: entre dos ofertas, conviene la de menor CAE, manteniendo igual el monto y el plazo.
Cuando cotices, pide siempre tres cosas: el CAE, el costo total del crédito (cuánto pagarás en total) y la cuota incluyendo seguros. No te fijes solo en la tasa de interés ni solo en la cuota: el CAE es la única forma justa de comparar manzanas con manzanas.
Ejemplo práctico
Veamos un caso con los valores por defecto de la calculadora: un auto de $15.000.000, con un pie del 20%, a 48 meses y una tasa anual del 12% (1% mensual).
| Concepto | Monto |
|---|---|
| Valor del auto | $15.000.000 |
| Pie (20%) | $3.000.000 |
| Monto a financiar | $12.000.000 |
| Cuota mensual (48 meses) | ≈ $316.006 |
| Total a pagar | ≈ $15.168.289 |
| Total intereses | ≈ $3.168.289 |
En este ejemplo, financiando $12.000.000 terminas pagando alrededor de $15,2 millones: más de $3,1 millones solo en intereses. Si subieras el pie al 30%, financiarías $10.500.000 y tanto la cuota como los intereses bajarían de forma proporcional. Y recuerda: a esta cuota base habría que sumarle los seguros, por lo que tu desembolso mensual real sería algo mayor.
Errores comunes al pedir un crédito automotriz
- Mirar solo la cuota: una cuota baja puede esconder un plazo muy largo o una cuota balloon; lo que importa es el costo total y el CAE.
- Ignorar los seguros: el seguro automotriz y el de desgravamen pueden encarecer bastante el crédito. Pídelos detallados y cotiza por tu cuenta.
- Estirar demasiado el plazo: a más meses, menor cuota pero muchos más intereses totales. No alargues el crédito solo para que "quepa" la cuota.
- Caer en el "pie cero" sin comparar: es cómodo, pero casi siempre implica una tasa más alta y un costo total mayor.
- No cotizar en varias partes: banco, financiera y automotora pueden ofrecer tasas muy distintas. Compara al menos tres alternativas por su CAE.
- Olvidar el prepago: tienes derecho a prepagar; si recibes un bono o ahorras, abonar a capital reduce los intereses futuros.
- No considerar los costos del auto en sí: permiso de circulación, revisión técnica, seguro obligatorio, mantenciones y combustible. El crédito es solo una parte del gasto de tener un vehículo.
En definitiva, un crédito automotriz bien elegido te permite comprar tu auto sin descapitalizarte, pero uno mal evaluado puede costarte millones de más en intereses y seguros. Usa esta calculadora para estimar tu cuota, prueba distintos escenarios de pie y plazo, y lleva esos números a la mesa de negociación.
Dudas sobre el crédito automotriz.
Es un préstamo de consumo destinado específicamente a financiar la compra de un vehículo. El banco o la financiera te presta el monto que no cubres con el pie, y lo pagas en cuotas mensuales fijas durante un plazo determinado, con intereses. El auto suele quedar en prenda como garantía hasta que termines de pagar.
La mayoría de los créditos automotrices en Chile usan el sistema de amortización francesa, que entrega una cuota fija mensual. La fórmula es: cuota = monto × i / (1 − (1 + i)^−n), donde "monto" es lo que financias, "i" es la tasa de interés mensual (tasa anual dividida por 12) y "n" es el número de meses. Al principio pagas más intereses y menos capital; con el tiempo se invierte la proporción.
El pie es el porcentaje del valor del auto que pagas al contado. Lo habitual es entre 20% y 30%, pero mientras más alto sea el pie, menos financias, menor es tu cuota y menos intereses pagas en total. Un pie bajo facilita el acceso pero encarece el crédito. Algunas promociones ofrecen "pie cero", aunque suelen tener tasas más altas.
El crédito inteligente, también llamado de Valor Futuro Mínimo Garantizado (VFMG) o con "cuota balloon", deja una parte importante del valor del auto para una cuota final grande. Esto reduce mucho las cuotas mensuales, pero al final debes pagar esa cuota balloon, renovar el auto o refinanciarla. Conviene si planeas cambiar de auto en pocos años; es más caro si lo quieres conservar.
Suelen sumarse el seguro de desgravamen (paga la deuda si el titular fallece) y el seguro automotriz contra daños y robo, muchas veces exigido por el financista. También puede ofrecerse un seguro de cesantía. Estos seguros no entran en la cuota base que calcula esta herramienta, pero pueden aumentar bastante el desembolso mensual, así que pídelos detallados.
El CAE (Carga Anual Equivalente) es un indicador que resume en un solo porcentaje anual el costo total del crédito: tasa de interés más comisiones, seguros obligatorios y gastos asociados. Sirve para comparar ofertas de distintas instituciones de forma justa: entre dos créditos con la misma cuota, conviene el de menor CAE.
Depende. Las automotoras y financieras de marca ofrecen rapidez y a veces promociones (tasa preferencial, pie cero), pero su tasa puede ser más alta. Los bancos suelen tener tasas más competitivas si eres cliente. Lo recomendable es cotizar en varias partes, comparar el CAE y el costo total, y no fijarte solo en el valor de la cuota.
Sí. La ley chilena te permite prepagar total o parcialmente tu crédito. La institución puede cobrar una comisión de prepago acotada por ley (en general hasta un mes y medio de interés sobre el capital prepagado). Prepagar reduce los intereses que pagarías a futuro, por lo que suele convenir si tienes liquidez.
Sigue calculando.
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Fuentes y más información
Última actualización: junio de 2026. Cálculo referencial con fines educativos; la cuota estimada usa amortización francesa y no incluye seguros, comisiones ni gastos operacionales. No constituye asesoría financiera. Para el costo real, compara el CAE de cada oferta.